
Cuando uno llega hasta Santiago de Compostela siente la emoción de estar en un lugar lleno de historia y de fe. Se puede o no comulgar con las viejas leyendas que corren por las callejuelas de un centro histórico Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pero lo que es verdad es que el carácter monumental de esta ciudad la convierten en ansia de peregrinos, lugareños y turistas ocasionales.
Son tantos los edificios, monumentos y rincones que visitar en Santiago… Hoy nuestros pasos nos encaminan a pocos metros de la Catedral de Santiago, concretamente hasta el Monasterio de San Martín Pinario, situado justo frente al Palacio Episcopal y en la fachada norte del templo catedralicio. Se trata del segundo monasterio más grande de España, después del de El Escorial.
Dicen que esta abadía benedictina fundada en el siglo X fue la casa principal de esta orden en toda Galicia. Tanto es así que sus graneros o tullas siempre estaban a reventar. Hay que detenerse en la fachada principal de este monasterio, situada en la plaza del nombre de la iglesia, con la preciosa escalera que le da acceso, inspirada en la que se puede ver en la catedral compostelana, o bien entrar en el claustro procesional, iniciado en 1633, con su maravillosa fuente en el centro.
Para mi gusto estamos ante el segundo mejor templo de Santiago, después cómo no de su catedral. La iglesia comenzó a construirse a comienzos del siglo XVII. Tiene planta de cruz latina y sobre ella se levanta una soberbia cúpula. Si os fijáis en el retablo, prestarle mucha atención porque es de esos clásicos retablos barrocos sobrecargados y lleno de detalles.
De todo el interior hay que destacar también los altares laterales de la Virgen Inglesa y San Benito, así como la sillería barroca del coro, dicen que una de las mejores de España en su estilo. De las capillas son visitas imprescindibles las del Cristo de la Paciencia, Santa Gertrudis, Santa Escolástica y Nuestra Señora del Socorro.
Hoy en día este monasterio sigue funcionando como Seminario Mayor y sede de una facultad universitaria, e incluso hasta hace pocos años llegó a ser residencia de estudiantes.
Cuentan muchos santiagueños que si este monasterio estuviera situado en cualquier otro lugar de la geografía gallega sin duda que tendría mucha más trascendencia e importancia. Pero claro, está un poco a la sombra de la enorme catedral, a la que cada día llegan cientos de peregrinos. Si estáis en Compostela, fijaros en en San Martín Pinario, un monumento realmente grandioso.
Foto Vía Camino de Santiago Portugués