Molinos do Folon

Si Galicia se enorgullece de algo es por la inigualable mezcla de colores que ofrece. Paisajes verdes salpicados de piedra gris y rías empapadas de azul, caminos y senderos en donde la lluvia va coloreando todo como una experta paleta impresionista. Si queréis descubrir la mezcla de estos colores, buscar cualquier rincón de Galicia.

Hoy hemos descubierto una de esas mezclas y uno de esos rincones. Se trata del conjunto que forman los Molinos do Folón, una sucesión de hasta 36 molinos de piedra que escalonados van bajando a modo de cascada por la sierra. Estamos en Fornelos, muy cerca de A Guarda, en la provincia de Pontevedra.

Un paisaje de piedra gris y verde salpica los ojos. Notable calma la que sobrevuela. El molino más antiguo está fechado en 1702, aunque según cuentan ya hay escritos en el siglo XVII que hablan de este lugar. Es para sentarse en alguna de sus piedras y escuchar el dramático silencio que vaga por estos parajes, tan sólo atravesado por el sonido del río.

Hoy en día ninguno de los molinos ya funciona ya que su maquinaria está destruida. Sin embargo, acercaros a cualquiera de ellos y veréis inscripciones en sus piedras muy curiosas, sobre todo cruces en las puertas. No podía ser menos que en estos lugares, tan solitarios y envueltos en una bruma misteriosa, no se buscara espantar a las brujas y las meigas que seguro ronronean por aquí.

En muchas guías de viaje encontraréis que a esta zona la llaman los Muiños de Folón, claro está en gallego. Hay muchas rutas señalizadas para hacer senderismo, rutas muy hermosas por el Bajo Miño, muy cerca de su desembocadura. La mejor ruta que podéis hacer es la que comienza en en el Puente de las Penas y asciende el río Folón recorriendo todos los molinos.

Cuando lleguéis a la cima seréis recompensados con unas vistas panorámicas deslumbrantes. Bosque de árboles y la desembocadura del Miño al fondo, casas de piedra gris que se suceden como gotas de un recuerdo imborrable. Y más al fondo aún que la propia memoria, los montes de Portugal en la otra orilla.

Viendo lugares como este no extraña que Galicia se enorgullezca por los siglos de los siglos de su inigualable mezcla de colores.

Foto Vía Ricardo das ++

Pulsa aquí para imprimir este artículo

  • No hay comentarios todavía ...