
Muy pintoresco lugar en el que nos encontramos hoy, sobre el viejo puente de Pontesampaio, que cruza parece que eternamente el río Verdugo en la provincia de Pontevedra.
Cuenta la leyenda, de esas leyendas que son tan ciertas como que hoy es hoy, que fue sobre este puente donde los habitantes de Arcade lograron derrotar a las tropas napoleónicas con unos canons de pau, es decir, unos cañones de madera.
No vamos a entrar aquí a detallar las derrotas tan ridículas y vergonzosas que se llevaron los napoleónicos tanto por estos pagos como por toda la geografía española, sino que queremos haceros partícipe de la tradicional Fiesta de la Ostra que, cada primer domingo de abril, congrega aquí a un gran número de personas.
En el marco incomparable de la Bahía de Simón, cantada en las célebres y antiguas cantigas de amigo, es aquí en Arcade, cerquita de Soutomaior y la ría de Vigo, donde se crían y se saborean una de las mejores ostras de Galicia. Y decir de las mejores ostras de toda Galicia es casi como decir de las mejores ostras del mundo.
Y se celebra esta fiesta nada más comenzar abril, ya que es la época en la que mejor dicen que saben las ostras. Aunque, para gustar, creo que gustan en cualquier momento del año. La Fiesta de la Ostra se viene celebrando desde 1987. Con la lectura del consabido pregón, comienza la fiesta, que se acompaña de música y otros actos para amenizar la degustación de las ostras.
El centro de la fiesta tiene lugar en el puerto de Arcade. Más de cien mil ostras se pueden llegar a degustar ese día. Un poco de limón y una botella de Albariño bastan, para unas ostras que, según dicen, también tiene sus efectos afrodisíacos. Me parece a mí que cualquier excusa es buena para dejarnos caer el primer domingo de abril por Arcade para disfrutar de esta Fiesta de la Ostra.