
La provincia de A Coruña alberga algunas de las mejores playas de España. La costa de A Coruña tiene muchas playas, calas y ensenadas, que se llenan de turistas con la llegada del buen tiempo.
Tratar de hacer un análisis de todas estas playas sería largo para un sólo artículo, por lo que hoy nos quedaremos con las playas de la propia ciudad de A Coruña.
A Coruña cuenta con varias playas. Las dos primeras que os mencionamos son las más conocidas en la ciudad, y quizás en los alrededores. Son la Playa del Orzán y la Playa de Riazor. Ambas son muy populares, y suelen estar llenas de gente, aprovechando el sol de Galicia. Lo mejor es que, desde cualquier punto de la ciudad, se puede llegar a ellas perfectamente.
Son dos playas que están mar abierto. Por eso son playas grandes, con muy buenas olas para los surfistas. Ambas playas están separadas por la ensenada del Orzán, una especie de mirador que sobresale del paseo marítimo. A mí particularmente me gusta más la del Orzán, ya que Riazor cuenta con algunas zonas rocosas, sobre todo en el extremo izquierdo, a la altura del estadio de fútbol.
Yo tengo mis preferencias personales, y esta es la Playa de Matadero, que se sitúa en un extremo de la Playa del Orzán, justo frente a la Ronda de Matadero, a unos metros del Domus. Hay que bajar una escalera muy larga desde el paseo marítimo, pero si subís las vistas de la propia A Coruña son maravillosas.
Un poco más lejos de estas dos se halla la Playa de San Amaro. Esta playa se halla muy cerca de la Torre de Hércules, en una pequeña cala a la que hay que llegar en coche, aunque también se puede hacer a pie, pero hay que recorrer un pequeño trecho. Por tanto es menos accesible que las otras dos. Hay una playa muy similar, que es la Playa das Lapas, pero no es tan popular.
Ya os hablaremos más detenidamente de otras playas de A Coruña como Noia, Muros, Ribeira, Rianxo, Porto do Son o Pobra do Caramiñal. Por ejemplo, en Porto do Son se halla una de las playas que más me gustan de Galicia, la Playa de Queiruga, una playa abierta al mar, de arenas doradas, y no muy concurrida.
Foto Vía Pablo Herrero