
Hace poco he estado viendo fotografÃas de algunos lugares de Galicia y, porque sabÃa exactamente cuáles eran esos maravillosos rincones, si no quizás hubiera apostado a que se trataban de algunos pueblos perdidos en cualquier paÃs escandinavo, o en la misma Escocia. Incluso hay algunas playas de Galicia que me recuerdan a algunas que he podido ver del Caribe.
Las RÃas Baixas, o las RÃas Altas… Con nombres asÃ, ya uno se imagina que están en Galicia. Pero no os extrañéis si en algún momento os describimos alguna de estas rÃas como los fiordos noruegos. Porque, en realidad, eso es lo que es una rÃa, un fiordo noruego, pero en gallego. Las rÃas son aguas poco profundas que llevan el océano Atlántico hasta el interior de Galicia. Qué suerte poder contemplar alguno de los paisajes más bellos de Europa…
En verano es precioso poder disfrutar de la lÃnea de costa gallega. Como os digo, a veces te olvidas que estás en España. Me gusta disfrutar lentamente de la costa gallega, recorrerla tranquilamente, bien despacio, como si en mi adiós se derritiera cada pueblo. Mariscos, pequeños puertos, barquitas en la lejanÃa como gotas de colores sobre el mar…
Situaros en A Coruña, y desde allà dirigiros hasta Buño, un pueblo que se ha dedicado a la cerámica desde la época romana. Después visitar Malpica, tras pasar por Laxe y Ponteceso, una zona especialmente maravillosa. Y luego Camariñas, dedicada a los encajes desde el siglo XVI, y más pequeños pueblos pesqueros hasta llegar al fin de la tierra, el Finis Terrae, Finisterre.
¿Y qué se puede decir de Carnota, con sus maravillosos sombreros, o la preciosa Muros, con sus callejuelas llenas de arcos góticos?. Tantos y tantos lugares de interés, que es imposible nombrarlos todos en un sólo artÃculo.
A veces dicen que una imagen vale más que mil palabras. Galicia merece la pena sentirla en imagen, en presencia, indagando si, además de española, es escocesa, escandinava, y Dios sabe de qué lugar nos vino. Acercaros a la costa de Galicia. Hoy las rÃas altas, mañana las baixas… Que el tiempo no detenga vuestra aventura celta.
Foto VÃa Enhiro

