
Tras la consolidación de los Reyes Católicos en el trono de Castilla y Aragón, Pedro Álvarez de Soutomaior, al cabo conde de Caminha allende el Miño, se refugia en Portugal, donde mantiene estrecho vínculo con la corte. Es en este punto en el que su rastro se vuelve más difícil de seguir.
Algunas crónicas afirman que Pedro Madruga intentó reconciliarse con los Reyes Católicos y ganar su perdón, por lo que se presentó en la corte castellana, en Alba de Torme, donde fue traicionado, encarcelado y muerto. Correría el año de 1486.
Sin embargo, no todos los historiadores opinan igual. En efecto, es ya hora de revelar las cartas: ¿por qué defendemos la hipótesis de que este anacrónico y osado señor feudal es en realidad el mismo Cristóbal Colón, famoso por un huevo.
Uno, la tantas veces citada prueba de la toponimia resulta asombrosa. Al arribar a la primera isla americana, que los españoles llamaron San Salvador (en el actual archipiélago de las Bahamas), y luego a las siguientes, y más tarde a Cuba y a Santo Domingo, a Colón le correspondía el honor de bautizar lugares, mares, montes, accidentes geográficos, cual católico Jehová en los primeros días de la Creación.
Pues bien: los nombres que utilizó Colón, por decenas, coincidían con los nombres del entorno de Soutomaior y de la cercana ría de Pontevedra. ¡La primera toponimia americana era un calco de la gallega! Y más concretamente, repetimos, de ciertas zonas occidentales de la provincia de Pontevedra, justo donde se ubicaba el señorío de los Soutomaior.
Dos. ¿Colón genovés, italiano? ¡Pero si no sabía la dantesca lengua, en ninguna de sus entonces múltiples variantes! Las cartas y los documentos de Colón están escritos o en latín o en gallego-portugués. Incluso cuando escribía en latín de manera reiterativa debía recurrir a vocablos gallegos, cuando ignoraba la correspondencia latina.
Tres. El apellido Colón existía en la Pontevedra de hace siglos. Sería pues el apellido materno de Pedro Madruga (recordemos que era hijo bastardo del señor de Soutomaior: poco más sabemos de su madre).
Cuatro. Recientemente se han encontrado manuscritos de Pedro Álvarez de Soutomaior, escritos por su puño y letra. Los peritos calígrafos se han quedado de piedra al compararlos con la escritura de Colón. La coincidencia de los trazos es tal que difícilmente pueden corresponder a dos hombres distintos.
Cinco. Ambos personajes tienen hijos con idénticos nombres. De hecho, ya en el XVI el cronista Francesillo de Zúñiga afirma que Diego de Soutomaor (hijo de Pedro Madruga) era hijo de Cristóbal Colón.
Seis. Cuando Pedro Álvarez de Soutomaior viaja a la corte castellana, confía en la labor del cardenal Mendoza, su protector. Pero el cardenal Mendoza también era el protector…¿sabéis de quién? Efectivamente, de Cristóbal Colón.
Siete. Al volver a España, la Pinta entra en el puerto de Baiona. La Niña, en la que viajaba Colón, arriba a Lisboa. Se ha dicho que si por una tormenta, que si no hubo manera, que si esto, que si lo otro. Ahora, ni los Reyes Católicos ni la mayoría de los nobles castellanos habían visto jamás a Pedro Madruga, por lo que éste pudo haberse presentado diciendo que era un navegante genovés. En cambio, en Baiona lo conocían bien (no en vano, la villa apenas diez años atrás estaba bajo su poder). ¿No sería que Pedro Madruga quería evitar ser descubierto por sus compatriotas?
Los argumentos no se acaban aquí, pero de momento es suficiente. La verdad es que en conjunto parece casi irrefutable la doble identidad de Pedro Álvarez de Soutomaior. O, al menos, la teoría de un Colón gallego (fuese o no Pedro Madruga) se trata de una hipótesis con mucho mayor fundamento que las que hacen del descubridor de América genovés (de antaño se sabe que los italianos se inventaron las pruebas), catalán, portugués o griego.
Estimado escritor,
Comparto todo lo que ha escrito.
Yo hasta hoy día no lo llegue a publicar, pero lo he escrito y preparado hace muchos años con mi hermano Horacio Señoráns Barcala. Nuestras fuentes fueren de diferentes países, p.e. Alemania, Italia, Portugal Gran Bretaña, España etc. Saludos desde Vancouver, Canadá un Gallego de Villagarcía de Arosa.Gerardo Señoráns Barcala
Politólogo - Economista - Escritor Comentario por Gerardo Señoráns Barcala06-04-2010 @ 23:36