Entre la desembocadura del Ulla, rÃo tÃpicamente gallego (de tan corta extensión como admirablemente caudaloso), y el atlántico cabo de Corrubedo se halla la hermosa comarca del Barbanza, ocupando el margen norte de la rÃa de Arousa.
Una sierra la atraviesa para conformar un paisaje no menos galaico: montes viejos y gastados elevándose ante la mar. En derredor numerosos arroyos y regatos, dunas, tojos y queirugas, islotes e islas como la de Sálvora y flora perenne de última generación, pinares y zonas de eucalipto, que ha substituido a las caducifolias autóctonas.
La comarca del Barbanza (concellos de Boiro, Pobra do Caramiñal, Rianxo e Ribeira) es visita obligada para los que viajen hasta Galicia. Sus restos arqueológicos en forma de dólmenes o mámoas, sus abundantes pazos y casas señoriales, el mismo contorno del océano que aquà toma unos perfiles peculiares, sin olvidar una gastronomÃa que, basada en los productos del mar, no descuida los ofrendados por la tierra… todo coadyuva para lograr una estancia placentera e inolvidable.
AsÃ, la cultura megalÃtica está presente en el dolmen y en los petroglifos de Axeitos (Ribeira), o en el Arca de Boiro, o las mámoas y castros diseminados por Pobra do Caramiñal, por citar sólo unos cuantos ejemplos. También los romanos pasaron por aquÃ, y la vÃa Per Loca Maritima, que discurrÃa por buena parte del litoral gallego, es visible todavÃa en algunos puntos de la comarca.
Las iglesias son quizá el elemento arquitectónico dominante en toda Galicia, con especial relevancia del románico. Por las tierras de Barbanza, sin embargo, más significativa es la presencia de pazos y casonas, que nos hablan del esplendor de la comarca durante los siglos XVII y XVIII.
AsÃ, en la Pobra destaca la Casa Grande de Aguiar (XVIII), el pazo do Couto o el pazo de Bermúdez, del XVI, que hoy acoge un Mueo dedicado a Valle-Inclán. En Boiro están el pazo de Agüeiros, las Torres de Goián, etc; en Rianxo, el pazo de Martelo y numerosas casonas; en Ribeira, en definitiva, el castelo da Garita.
Entre los espacios naturales debe ser reseñado, una vez más, el Parque Natural de Corrubedo, con las dos lagunas adyacentes. Además, los mil regatos dan lugar a fervenzas y diminutas cataratas, o pequeñas rutas para los amantes del senderismo.
Finalmente, recuérdese la importancia de algunos ilustres hijos de Rianxo (ayuntamiento donde por cierto de ubica uno de los más grandes canastros de Galicia, el hórreo de Araño) para las letras y las artes de Galicia. En Rianxo nacieron el poeta Manuel Antonio, muerto a los 29 años, el escritor Rafael Dieste y el polifacético Alfonso Daniel R. Castelao, figura inmensa que ha concitado a su alrededor un inusitado consenso. De alguna forma el pueblo ha visto en él y en RosalÃa a los padres espirituales de Galicia.
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