Monasterio de Sobrado dos Monxes

Llegamos hasta Sobrado dos Monxes por carretera, a través de la C-540 que va de Betanzos a Melide, un trayecto en muy buenas condiciones, por cierto. Sobrado dos Monxes es el típico pueblo del interior de Galicia, que creció junto a su monasterio, al pie de las colinas de Bocelo, en la sierra de Cova de Serpe, alrededor de un lago que es la fuente del río Tambre.

Los monjes cistercienses, con sus hábitos blancos, aún permanecen en el monasterio, protegidos de todas las vicisitudes de la vida los últimos 853 años. Gracias a una donación de Fernán Pérez de Traba, fundaron el monasterio en el siglo XII, basándose en otro monasterio que existía desde el siglo X. El Monasterio de Sobrado extendió su poder sobre una gran parte de la actual provincia de A Coruña.

Grandes cambios y adiciones se produjeron en el monasterio durante el periodo de su mayor gloria, dicho sea de paso, el siglo XVII. Pero la Desamortización, la venta de tierras de la iglesia, en 1834, fue una sentencia de muerte para los cistercienses, al igual que para otras abadías. Los monjes se marcharon, vendieron sus tierras, los aldeanos se hicieron con las piedras y el monasterio quedó en ruinas. ¿Qué fue del monasterio entonces?

La reconstrucción comenzo en 1954, y hoy en día, gracias a ella, podemos deternos ante el monasterio y contemplar sus maravillosos resultados. Esta reconstrucción no sólo fue física, sino también espiritual. Los monjes regresaron en 1966, y hoy en día vive aquí una comunidad de 25 de ellos. Sin perder de vistas sus reglas y su vocación, han hecho de su lengua oficial el gallego. Tienen un centro de cría de ganado, y proporcionan leche, además de gestionar un albergue con unas 20 camas.

Nuestra visita al Monasterio de Sobrado dos Monxes comienza en el Claustro de los Peregrinos del siglo XVII, presidido por la Virgen de la Maristela. Junto a él está el Claustro de los Medallones, construido en la segunda mitad del siglo XVIII. Este claustro conduce a la cocina del monasterio y a la sala capitular, una réplica de la magnífica sala del siglo XII.

Tras la sala capitular nos encontramos con la iglesia, de planta en forma de cruz, con tres naves que alcanzan una altura de 35 metros hasta la cúpula. Pedro de Monteagudo construyó la fachada de sillería, característica de finales del siglo XVII. El coro del altar mayor fue trasladado a Santiago de Compostela en 1974.

Información adicional

· Horarios de visita: De lunes a viernes, de 10.30 a 13.00 y de 16.15 a 18.15 horas. Domingos y festivos, de 12.15 a 13.00 y de 16.15 a 18.15 horas.

    Foto Vía Davidgp

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