 Situadas entre olas feroces y fuertes vientos, las Islas Sisargas contienen una gran riqueza natural en la que encontraremos raras especies botánicas y de aves. Para llegar a las Sisargas se puede alquilar un barco en Malpica. Aunque hasta hace unos años solían vivir allí algunas familias, hoy en día la presencia humana se ha reducido al poseedor del faro de San Adriano, y la memoria de la ermita de Santa Marina, destruida en la Edad Media por los normandos. Las islas Sisargas contienen raras especies botánicas que sólo encontraremos en el noroeste de Galicia. Estas flores tan curiosas pintan sus acantilados una vez al año con los colores rosa y verde que desde siempre me han llamado la atención. Las Sisargas también son un hábitat privilegiado para las aves migratorias. La soledad del Atlántico y sus imponentes acantilados protegen a una gran colonia de aves marinas. Es aquí donde veréis algunas de las únicas colonias de aves que se ven en España. San Adriano, el cabo noroeste de la Costa da Morte, es el mejor punto de observación de las corrientes migratorias, sobre todo a partir de los meses de septiembre y octubre. A´quí se concentran una gran riqueza de especies ornitológicas en busca de comida en el continente. En la parte superior del cabo fue construido en el siglo XVI la pequeña ermita de San Adrián do Mar. En el camino hacia la playa de Seaia se encuentra la Pedra da Serpe, o Piedra de la Serpiente. Una leyenda recuerda el culto antiguo de Galicia a la serpiente, sustituida más tarde por los cristianos. |