Ribadavia

Si la historia es vuestra pasión, Ribadavia es vuestro destino. Debido a su posición geográfica, esta ciudad ha sido a través de su historia conquistada por muchos pueblos y civilizaciones. Muchos restos de las culturas celta y romana han sido encontrados en sus alrededores.

Hace más de dos mil años, Ribadavia y la zona del Ribeiro estaban en manos de los celtas. La región se consideraba de gran importancia, no sólo por su belleza, sino también por sus minas y sus montañas, sus ríos de oro y sus aguas termales, ricas en minerales. Los celtas que construyeron aquí su vida nos dejaron el legado del nombre del río Avia, además de muchos otros restos y edificios que se pueden encontrar ahora en los museos de la ciudad.

Los romanos también habitaron la zona. Ellos extrajeron oro del río Miño y usaron las aguas termales, dejando un importante legado en forma de altares, calzados, monedas, etc… Se dice que, gracias a los romanos, es por lo que hay tantos viñedos en la comarca.

Fue en tiempos de los cristianos, de los siglos VIII al XII, cuando la región comenzó a desarrollarse, en gran parte gracias a los monasterios de los alrededores, y a otras muchas fortalezas de la región. Es por eso que, en el siglo X, a esta zona se la conocía como la tierra de los castillos. Durante esta época comenzó a evolucionar la agricultura, unida bajo la comunidad del Monasterio de Arnoia.

A partir del siglo XI, la historia y la importancia de Ribadavia comenzaron a evolucionar. Según cuenta la tradición, entre 1065 y 1071, fue nombrada capital del reino de Galicia, debido en parte al poder con el que contaban sus monasterios y a la comercialización del vino Ribeiro. Empezaron a llegar los judíos, que se asentaron cerca de lo que hoy es Porta Nova.

La familia Sarmiento, naturales de Ribadavia, apoyaron a los Reyes Católicos en la reconquista de la Península, por lo que consiguieron más posesiones en toda España, también a raíz de una serie de casamientos. Como resultado de todo ello, el escudo de armas de esta familia se compone de trece círculos de oro, que no sólo se refieren a Ribadavia, sino a otros puntos de la geografía española.

El Ribeiro comenzó a convertirse en la principal fuente de riqueza de la población. Los siglos XV, XVI y XVII fueron realmente muy prósperos, exportándose los caldos de la localidad a puntos como Italia, Inglaterra, Francia, Alemania o Bélgica. Hasta el propio Cervantes, en alguno de sus libros, define a Ribadavia como la Madre del Vino.

Fue la edad de oro del Ribeiro. Hoy, en muchos puntos de Galicia se pueden aún observar los magníficos y ostentosos edificios de esta época, pertenecientes sobre todo a familias dedicadas al vino. No había un monasterio, un convento o una casa noble en toda Galicia que no se dedicara a trabajar el vino Ribeiro.

El vino comenzó a distribuirse por Estados Unidos. Hoy en día es símbolo del glorioso pasado de Ribadavia. Muestra la historia de una región que se convirtió en la antigua capital del reino de Galicia, llevando su nombre impreso por todo el mundo en las etiquetas de santo licor gallego.

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