
El Monasterio de San Julián en Samos, en la provincia de Lugo, es conocido por estar en una de las muchas rutas de peregrinos que hacen el Camino de Santiago. Sin embargo, por derecho propio es una imponente estructura. Aún hoy ofrece alojamiento para aquellos que gusten del retiro espiritual o vengan de peregrinos a Santiago.
La ocasión que tuve de visitarlo, el monasterio me surgió como de repente. Realmente es enorme, y está construido en piedra de granito de color, recortada con mucha precisión por los añbañiles de la época. El pueblo de Samos, sin el monasterio, no tiene nada, por lo que este monumento ha hecho famosa a la población, y sin él no se entenderÃa.
Lo que más me impresionó del monasterio fue la construcción a escala en el que está hecho. La visita guiada nos lleva a ver la fachada, asà como el claustro. Si queréis verlo, necesitáis ir durante las horas normales de visita, aunque la entrada cuesta un euro.
A la fachada principal de la iglesia se llega tras descender unas escaleras. Sólo la iglesia y los claustros están abiertos al público, aunque se puede recorrer todos los alrededores a pie. También hay un rÃo que pasa por detrás del monasterio. Toda la zona es muy tranquila y pintoresca.
El monasterio siempre está lleno de turistas que vienen a visitar esta joya, sobre todo peregrinos que hacen escala aquÃ. Queremos destacaros el claustro conocido como el de las Nereidas, con una preciosa fuente que lo preside. También el claustro de Feijoo, desde el que se puede acceder hasta la sacristÃa, cubierta por una cúpula del siglo XVIII.
La iglesia es preciosa, data de 1748, y está decorada con retablos y frescos, además de preciosas capillas laterales.
Cómo llegar
El Monasterio de Samos se halla a unos 30 ó 40 minutos en coche desde Lugo.
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